Cuando el boxeo en México vivía su época de oro, Epifanio ‘Pifas’ Leyva tomó una decisión inusual: cambiar los guantes por las jícaras, tras quedar embelesado por la forma en la que se preparaba el pulque.
La fascinación por la elaboración de la llamada ‘bebida de los dioses’ no fue pasajera. El exboxeador —quien compitió en la misma época que Juan Zurita y Arturo ‘El Mulato’ Zuñiga— aprendió a hacerlo y, con el tiempo, se convirtió en el dueño de una de las pulquerías más tradicionales: La Hija de los Apaches.
El negocio, que a pesar de sus 66 años de historia sigue en manos de la familia Leyva, quedó a cargo de sus hijas tras el fallecimiento del boxeador mexicano, quienes rompieron estereotipos al tomar las riendas de la pulquería y hacerla crecer.

¿Quién fue Epifanio ‘Pifas’ Leyva, el boxeador que se convirtió en pulquero?
Epifanio Leyva nació en la colonia Santa María La Ribera de la Ciudad de México y, a diferencia de otros boxeadores, su interés por el deporte comenzó hasta que ingresó a la prevocacional del Instituto Politécnico Nacional.
“Ahí entré a estudiar, y había un gimnasio. Me llamó la atención, me metí y aprendí (boxeo)”, compartió Epifanio en una entrevista con el canal de YouTube Stunner Inc., en la que recordó que en sus inicios tuvo éxito.
“Representé a Politécnico por tres años en los Guantes de Oro y de ahí me seguí”, comentó en la conversación. No obstante, reconoció que nunca logró tener la disciplina que se requería en el deporte.

“Peleaba dos veces, luego me iba a la parranda y volvía otra vez a boxear, y otra vez a la parranda”, dijo. A pesar de ello, como si se tratara del destino, su paso por los cuadriláteros lo condujo a las pulquerías, un negocio al que él y sus amigos boxeadores acudían para pasar el tiempo después de sus encuentros en el ring.
“Todos los compañeros de este tiempo íbamos a meternos a las pulquerías a tomar. Una de las pulquerías estaba cerca del gimnasio, se llamaba La Rosita, y ahí íbamos”, comentó ‘Pifas’ para el canal de YouTube de Ian David Hernández.
En este lugar, Epifanio descubrió cómo se preparaba la bebida: “Ahí fue cuando, nada más viendo cómo me hacían los curados, aprendí”, compartió. Su interés fue tal que le dieron la oportunidad de trabajar en La Rosita.
¿Cuál es la historia de La Hija de los Apaches?
Con todo el conocimiento adquirido, en la década de los 70, al ‘Pifas’ Leyva se le presentó una oportunidad única: hacerse de su propia pulquería. Fue así como llegó La Hija de los Apaches a su vida.
En la conversación con Ian David Hernández, ‘Pifas’ recordó que el negocio abrió desde la década de los 30; sin embargo, cuando él tomó las riendas del establecimiento, este se encontraba clausurado.
A pesar de ello, se encargó de abrirlo y dejarlo listo para operar. La Hija de los Apaches fue un éxito: “En ese tiempo todavía se tenía mucha demanda de pulque. Yo llegué a vender 15 barriles de 250 litros diarios”, compartió en entrevista con Notimex.
El lugar pronto se llenó de sus excompañeros de boxeo, quienes acudían a compartir un curado y botanas mientras conversaban sobre sus anécdotas en el deporte. Además, por recomendación de ellos llegaron nuevos deportistas.

Pero la fama no solo fue entre boxeadores. ‘Pifas’ comenzó a innovar con los sabores de los curados e incluso a presentarlos de manera muy creativa, con el objetivo de que llamaran la atención de las personas.
“Se me ocurrió hacer curados fuera de lo normal. Por decir, en ese tiempo había una película que se llamaba El bueno, el malo y el feo. Yo le puse a los barriles así y a las personas les gustó. Cada que había un suceso, yo inventaba un curado”, compartió.
La pulquería se volvió un punto de encuentro para los boxeadores y personas que solo tenían ganas de tomar un buen curado, los cuales eran preparados tanto por Epifanio como por sus hijas, quienes poco a poco se fueron involucrando en La Hija de los Apaches.
“Mi papá llegaba con las cajas de fruta y a pelarla toda, fue trabajar desde chavas”, comenta una de las hijas de ‘Pifas’ en la entrevista con Ian David Hernández.
A lo largo de décadas, Epifanio ‘Pifas’ Leyva se hizo cargo del negocio, apoyado por sus hijas; sin embargo, el boxeador falleció en septiembre de 2021 y La Hija de los Apaches pasó a manos de su familia.
“Cuando mi papá falleció, yo no pensé seguir en esto, pero una de mis hermanas dijo: ‘A ver, mi papá toda su vida trabajó para sus hijos y, si mi papá les está dejando esto, lo que tienen que hacer es seguir’. Y pues aquí estamos”, comentó Hermelinda Leyva en entrevista con la Secretaría de Turismo de la Ciudad de México.
¿En dónde está La Hija de los Apaches?
Actualmente, La Hija de los Apaches tiene dos sucursales en la capital, las cuales están administradas por las hijas de Epifanio Leyva, quienes mantienen vivo el legado del exboxeador.
Las sucursales se encuentran ubicadas en:
- Balderas 44: Balderas 44, colonia Centro, Centro, Cuauhtémoc.
- Claudio Bernard: Claudio Bernard 149, Doctores, Cuauhtémoc.






