¡Qué no te espante ‘septiemble’! Luego de los terremotos en Venezuela y Colombia, surge la duda sobre si hay una ‘temporada de sismos’. En México, el nerviosismo incrementa en esta época del años debido a los temblores del 19 de septiembre de 1985 y 2017.
A pesar de esos eventos, así como los sismos ocurridos en Japón y España, los sismólogos rechazan la idea de que exista una ‘temporada de terremotos’, debido a que no hay evidencia científica al respecto sino que el fenómeno tiene que ver con otras razones.
Los especialistas explican que los recientes temblores en diferentes países dan la impresión de que la actividad sísmica se intensifica; sin embargo, detallan que no existe una estación del año ni un periodo o mes específico en el que ocurran más terremotos, de acuerdo con la agencia de noticias DW.
En realidad, explican, se trata de una coincidencia temporal que aumenta la percepción de que todos estos eventos están relacionados. “En principio, la respuesta es que no la hay (una temporada de temblores)”, afirma Arturo Belmonte, investigador de la Universidad de Concepción, de Chile.

Especialistas niegan que haya una ‘temporada de sismos’ por estas razones
La sismóloga de la Red Sísmica Nacional, Arancha Izquierdo, explica que “si durante meses no se registra ningún terremoto de magnitud superior a 7, no nos hacemos la misma pregunta” sobre la temporada de sismos.
Hay que recordar que los terremotos se producen por la liberación de energía acumulada debido al movimiento constante de las placas tectónicas. Cada sismo impacta según las condiciones particulares de la zona donde ocurre el epicentro y, en la mayoría de los casos, no tienen relación con otros terremotos registrados a kilómetros de distancia.
Los especialistas también señalan que se registran miles de terremotos cada año. Aunque la mayoría son de baja magnitud y pasan desapercibidos, los de gran intensidad son menos frecuentes, pero es normal que varios ocurran en un mismo periodo sin que ello represente un fenómeno extraordinario.
Además, regiones como Colombia, Japón y parte de América se ubican sobre el Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja donde coinciden varias placas tectónicas y se concentra el 90 por ciento de la actividad sísmica mundial. En el caso de España, presenta actividad sísmica asociada a la interacción entre las placas africana y euroasiática, especialmente en el sur de la península.

Otro factor que influye en la percepción es la rapidez con la que circula la información. Por las redes sociales y la cobertura informativa, hoy es posible enterarse casi en tiempo real de cualquier terremoto importante.
¿Por qué el caso de Venezuela es diferente a otros sismos ocurridos en los últimos años?
El caso de Venezuela es diferente, según los especialistas, debido a que sí pueden ocurrir estas conexiones, pero a escala local y no a grandes distancias, es decir, no entre un país y otro. El ejemplo es el ‘doblete sísmico’ en el que dos temblores se registraron en el mismo lugar y prácticamente al mismo tiempo o con tan solo unos segundos de diferencia.
El doblete sísmico es un fenómeno menos habitual que el de un terremoto principal seguido por réplicas menores; sucede cuando la rotura de una falla desencadena el rompimiento de otro segmento de la misma o de una falla muy próxima.
Lucía Lozano, sismóloga de la Red Sísmica Nacional española, explicó a EFE que el ‘doblete sísmico’ sucede cuando coinciden “dos terremotos de magnitud muy parecida, muy seguidos en el tiempo y muy próximos en el espacio”.
Además, el temblor de Venezuela sirvió como referente debido a que tan solo con unos días de diferencia ocurrió el temblor en Japón y un mes después se registró el terremoto de 7.4 en Colombia.
Los científicos también recuerdan que, pese a los avances tecnológicos, no es posible predecir cuándo, dónde y con qué magnitud ocurrirá un sismo. Sin embargo, es importante enfocarse en la prevención al identificar las zonas de mayor riesgo, mejorar los sistemas de monitoreo, fortalecer las normas de construcción y los planes de protección civil para reducir el impacto de estos fenómenos naturales.
Con información de DW y EFE.








